Sugerencias

Sugerencias principales

Ver todos los resultados de búsqueda

No se encontraron resultados para esta busqueda.

Cookies

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar tu navegación, adaptarse a tus preferencias y realizar labores analíticas. Puedes configurar las cookies en cualquier momento. Consulta nuestra Política de cookies para saber más sobre el uso y los controles de cookies..

Código deontológico y violencia de género

17.02.2022

Código deontológico  y violencia de género
  • La Dra. Magdalena Múgica, recordó que el código deontológico “es nuestro buen hacer, el respeto hacia los demás y las reglas que nos ponemos. Es la entrega de los médicos, enfermeras, psicólogos y todos los profesionales sanitarios, la que llega a los enfermos”. Hizo, además, mención especial a su papel en la pandemia: “La dedicación hacia los enfermos ha sido y es total. A pesar de las grandes dificultades que hemos tenido que sortear todos los sanitarios, lo hemos dado todo, absolutamente todo. No se puede dar más. Con más o menos medios nos hemos expuesto y muchos han fallecido. Eso es deontología también, hacer lo posible y lo casi imposible”.

 

  • La Dra. Begoña Girbau hizo especial hincapié en el secreto profesional y los casos en los que entra en conflicto con los procedimientos para garantizar la seguridad de las y los pacientes. El secreto profesional y el respeto hacia la intimidad, “son pilares fundamentales que cualquier médico debe mantener”. Sin embargo, hay situaciones en las que atenerse a esa obligación deontológica “puede ocasionar más daño que desvelar cierta información confidencial”. Girbau propuso unas pautas de actuación para que cualquier profesional que se enfrente a estos casos disponga de recursos a su alcance.

En el marco de la XLIX Semana de Humanidades de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao (ACMB), los expertos han ahondado en las medidas necesarias para mejorar la seguridad de las y los pacientes haciendo especial hincapié en la violencia de género: “El sistema sanitario es con mucha frecuencia el punto de acceso inicial de atención a las mujeres (que sufren estas situaciones), tenemos una función vital en la detección, actuación y derivación a los servicios de apoyo que puedan necesitar”.

La jornada ‘Seguridad y deontología’ se celebró ayer miércoles, 16 de febrero, en el auditorio de la Clínica IMQ Zorrotzaurre, dentro de la XLIX Semana de Humanidades de la ACMB. En dicho encuentro, varios especialistas reflexionaron sobre temas tan diversos como la atención de pacientes víctimas de violencia de género, la seguridad en el parto, el código deontológico o la seguridad del paciente sociosanitario.

La Dra. Magdalena Múgica, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria de IMQ, que moderó las siete ponencias de la jornada, manifestó que el código deontológico “representa nuestro buen hacer, el respeto hacia los demás y las reglas que nos ponemos no solo porque están escritas, sino por propia convicción de que es lo correcto, porque es la ley por la que nos regimos, la de ser profesionales formados y actuar en consecuencia. Siempre la eterna lucha, el esfuerzo por mejorar a nuestros pacientes en sus patologías sean físicas o psíquicas Es la entrega de los médicos, enfermeras, psicólogos y todos los profesionales sanitarios, la que llega a los enfermos”.

Hizo también mención especial al papel de las y los profesionales sanitarios durante la pandemia: “La dedicación hacia los enfermos ha sido y es total. A pesar de las grandes dificultades que hemos tenido que sortear todos los sanitarios, lo hemos dado todo, absolutamente todo. No se puede dar más. Con más o menos medios nos hemos expuesto y muchos han fallecido. Eso es deontología también, hacer lo posible y lo casi imposible”.

Intervinieron acto seguido las 7 ponentes de la jornada: Rosa Larrieta, jefa de Sección de Obstetricia del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital U. Cruces; Begoña Girbau, especialista en Anestesiología y Reanimación de la Clínica IMQ Zorrotzaurre, Izaskun Asla, médica adjunta del Servicio de Pediatría-Neonatología del Hospital U. Cruces; Isabel López-Abadía, presidenta de la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Bizkaia (CMB); Rosa Añel, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria en el centro de Salud Landako (Durango); Amaia Fernández, médica adjunta de Urgencias del Hospital U. Cruces; e Izaskun Elortegi, psiquiatra responsable de la Comarca Barrualde de la Red de Salud Mental de Bizkaia (RSMB).

Minimizar las incidencias de obstetricia

Rosa Larrieta se centró en la atención al embarazo, el parto y el puerperio como uno de los ámbitos asistenciales en los que la seguridad de las pacientes adquiere especial relevancia, puesto que implica la protección tanto de la mujer embarazada como la del futuro neonato. Con el fin de minimizar los eventos adversos e incidencias en los servicios de obstetricia, y respetando al máximo la fisiología del proceso, Larrieta expuso una serie de acciones a implementar, entre ellas de forma determinante, tres: “la estandarización de los cuidados médicos, la formación continuada por medio de la simulación y el análisis comparativo de resultados a través del empleo de indicadores”.

Secreto profesional y seguridad del paciente

Begoña Girbau hizo hincapié en el secreto profesional y los casos en los que entra en conflicto con los procedimientos para garantizar la seguridad de las y los pacientes. El secreto profesional y el respeto hacia la intimidad, según Girbau, “son pilares fundamentales que cualquier médico debe mantener”. Sin embargo, hay situaciones en las que atenerse a esa obligación deontológica “puede ocasionar más daño que desvelar cierta información confidencial”.

En las situaciones más conflictivas en las que la o el paciente tiene riesgo de provocarse daño a sí mismo o a la comunidad, por ejemplo, el médico, en caso de mantener el secreto profesional, puede convertirse en cómplice de un delito. Girbau propuso unas pautas de actuación para que cualquier profesional que se enfrente a estos casos disponga de recursos a su alcance:

Terminó su exposición resaltando que, “proteger el secreto profesional debe ser la regla y que, para cumplir adecuadamente con este deber, es fundamental la integridad profesional en la atención de los pacientes, pues es la forma de respetar su dignidad y cuidar esta obligación ética y deontológica en el día a día con nuestros pacientes. Pero además es un deber profesional que tiene implicaciones legales, cuyo incumplimiento constituye un delito. Sin olvidar tampoco, que existen circunstancias de excepción al secreto, que también obligan al médico. Suponen situaciones de manejo conflictivo, que ocasionan gran incertidumbre para el profesional, por eso, esta guía de actuación ofrecida por la Comisión de Deontología del CMB, sirve de recurso al que poder acudir ante estas situaciones”.

Seguridad en el parto

Por su parte, Izaskun Asla se centró en los aspectos relativos a la seguridad en la atención del recién nacido (RN) en partos y en el área de maternidad del Hospital U. Cruces. Asla explicó que las medidas para garantizar la seguridad del neonato en dichas áreas se basan en “una correcta identificación del niño y mantenerlo junto a su madre tras el parto; facilitar el acompañamiento por un familiar en traslados intrahospitalarios; incorporar medidas específicas de inseparabilidad materno-filial; apoyar acompañamiento durante la lactancia; el screening de enfermedades mediante la prueba del talón; la detección precoz de la hipoacusia y, finalmente, el uso de la historia clínica informatizada”.

Atención de pacientes sociosanitarios

La atención a las personas mayores fue otro de los temas centrales. Según Amaia Fernández, “los pacientes de mayor edad muestran unas características diferenciales al resto de la población, como patologías previas, polimedicación, posible deterioro cognitivo, déficits sensoriales y limitaciones en la movilización”. Esta situación, unida a las dificultades previas de su estado, hace que incluso los problemas más pequeños puedan producir “un grave deterioro” en ellos. La COVID ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de esas personas que, a pesar de encontrarse institucionalizadas, han compuesto casi el 50% de las defunciones durante el primer año de pandemia.

De igual modo, Isabel López-Abadía ofreció unos consejos, en este caso, para que la seguridad del paciente pueda asegurarse frente a las incidencias cometidas en los centros sanitarios. “Mejorar la protección frente a errores y fallos del sistema sanitario es una obligación de todo el personal que trabaja en las Ciencias de la Salud y la cooperación en todos los niveles es absolutamente necesaria para minimizar el riesgo”.

La ‘XLIX Semana de Humanidades’ está organizada por la ACMB con el patrocinio de IMQ y la colaboración del Departamento de Salud del Gobierno Vasco, el Servicio Vasco de Salud-Osakidetza, la Facultad de Medicina y Enfermería de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU), la Facultad de Farmacia de esa misma entidad; la Universidad de Deusto, la Asociación Vasca de Calidad Asistencial-Asistenzi Kalitaterako Euskal Batzordea (AKEB) y Mutualia.