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El 5% de la población de Euskadi sufre uñas encarnadas

07.10.2024

El 5% de la población de Euskadi sufre uñas encarnadas
  • Las uñas encarnadas suponen el 15% del total de las consultas podológicas que se atienden. Aunque puede afectar a cualquier uña, es más frecuente en el dedo gordo del pie.

  • El uso de calzado estrecho, deformidades en los pies, una mala técnica al cortar las uñas, los juanetes o la hiperhidrosis (sudoración excesiva) pueden favorecer su aparición.

Con motivo del Día Internacional de la Podología, que se celebra el próximo 8 de octubre, los especialistas de este campo ponen el foco en las uñas encarnadas, una afección que afecta al 5% de la población y que representa el 15% de las consultas en podología.

La uña encarnada, o onicocriptosis, se produce cuando los bordes de una uña del pie se clavan en la piel, lo que provoca dolor, inflamación y enrojecimiento. Aunque puede afectar a cualquier uña, es más frecuente en el dedo gordo del pie.

A este respecto, Gabriel Aguirrezabal, podólogo de IMQ en la Clínica Podológica IMQ Doña Casilda, pone de manifiesto que la patología «es especialmente prevalente en hombres jóvenes, entre los 20 y 30 años, y suele estar relacionada con varios factores de riesgo». Entre éstos, menciona «el uso de calzado estrecho, deformidades en los pies, o una mala técnica al cortar las uñas». También apunta que problemas como «los juanetes o la hiperhidrosis» (sudoración excesiva) pueden favorecer su aparición.

Síntomas y complicaciones

El primer síntoma de una uña encarnada es el dolor en la zona afectada, que suele estar acompañado de enrojecimiento e hinchazón. Aguirrezabal explica que «el dolor se agrava al realizar actividades físicas o al calzarse, lo que limita la movilidad y afecta la calidad de vida del paciente». En casos más avanzados, la uña encarnada puede derivar en infecciones que requieran tratamiento médico.

En ese sentido, los especialistas recomiendan acudir a un podólogo ante los primeros signos de dolor o inflamación. Según afirma el profesional de IMQ, «el podólogo evaluará la morfología del pie y las uñas, y podrá corregir las técnicas de corte inadecuadas que, a menudo, son la causa principal de la afección».

Recomendaciones para la prevención

Entre las medidas preventivas, Aguirrezabal destaca la importancia de cortar las uñas de forma recta, evitando redondear los bordes, ya que esta práctica puede contribuir a que se claven en la piel. También subraya la necesidad de usar un calzado que no comprima los dedos, así como controlar el exceso de sudoración con polvos anti-sudor y calcetines de algodón.

«Es fundamental prestar especial atención a los grupos de riesgo, como los pacientes diabéticos o con problemas circulatorios, ya que una uña encarnada puede desencadenar infecciones más graves en estos casos», añade el podólogo de IMQ, quien recomienda a estas personas someterse a revisiones periódicas del pie.

Tratamiento

En cuanto al tratamiento, Aguirrezabal señala que «siempre debe ser supervisado por un podólogo, quien puede recomendar desde medidas conservadoras hasta el uso de antibióticos si hay signos de infección». La patología tiende a repetirse si no se toman las medidas preventivas adecuadas, por lo que el especialista de IMQ insiste en la importancia del cuidado continuo de los pies para evitar recaídas.