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Los leones del Athletic superan el examen médico más exigente del año con IMQ en Lezama

09.07.2025

Los leones del Athletic superan el examen médico más exigente del año con IMQ en Lezama
  • Desde las 8:00 de la mañana de hoy y hasta mañana al mediodía, los jugadores del Athletic han comenzado una maratón médica que incluye pruebas capaces de detectar hasta el 85% de las causas de muerte súbita en deportistas. Una cifra que convierte estos exámenes en mucho más que un trámite administrativo: son el salvavidas invisible de quienes hacen del deporte su vida.

  • Análisis de sangre, composición corporal, valoración funcional del aparato locomotor, prueba de esfuerzo, ecocardiogramas, pruebas de lactato y tapiz rodante: pruebas que determinan si los rojiblancos están listos para rugir esta temporada. Los reconocimientos médico-deportivos, supervisados por especialistas de IMQ, revelan el estado de salud y físico real tras un verano de "descanso" que nunca es tal para un futbolista de élite.

A las puertas de una nueva temporada, la plantilla masculina del Athletic Club ha iniciado hoy en Lezama los reconocimientos médico-deportivos más exhaustivos del año. Bajo la supervisión de los doctores Markel Pérez, responsable de la Unidad de Medicina Deportiva de IMQ en el centro médico IMQ Alhóndiga, y Zigor Madaria, cardiólogo deportivo de IMQ en el centro de rehabilitación IMQ Ajuriaguerra, junto a los doctores del club Josean Lekue y Pablo Aranda, los futbolistas se someten a una batería de pruebas que van mucho más allá de un simple "¿cómo te encuentras?"

Cuando cada latido cuenta

La jornada arranca con análisis de sangre a las 8:00 y el ecocardiograma, una prueba que permite evaluar la morfología y función del sistema cardiovascular. "No es solo mirar el corazón, es entender cómo late, cuándo late y por qué late de esa manera", explica el Dr. Zigor Madaria. Entre las pruebas del ecocardiograma y el electrocardiograma, según estudios especializados, se pueden descartar entre el 80 y 85% de las causas potencialmente responsables de las patologías relacionadas con el síndrome de muerte súbita del deportista, una cifra que cobra especial relevancia cuando sabemos que los futbolistas de élite, según algunos estudios, tienen 1,5 veces más probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares a lo largo de su carrera.

Tras el ecocardiograma llega el momento más exigente, las pruebas de lactato en campo. Divididos en dos grupos, los jugadores deben demostrar que su cuerpo es capaz de gestionar el ácido láctico, ese compuesto que se genera durante el metabolismo anaeróbico y que determina cuándo el músculo dice 'basta'. "Es como medir la capacidad de un motor para funcionar a máxima potencia sin fundirse", explica el Dr. Markel Pérez de manera sencilla, quien añade que “la acumulación de lactato refleja el estado metabólico y la respuesta al estrés fisiológico que nos da mucha información desde el punto de vista del rendimiento del deportista”.

El tapiz donde no se puede fingir

Las pruebas individuales en tapiz rodante, que arrancan posteriormente, cierran este trío de exámenes fundamentales. Aquí, se evalúa la capacidad de resistencia ante esfuerzos incrementales, algo crucial para futbolistas que durante un partido pueden recorrer entre 10 y 12 kilómetros, alternando sprints, trotes y paradas.

Pero estos reconocimientos van más allá de los números. Revelan las historias silenciosas de un verano que, para el ciudadano de a pie significa descanso, pero para un futbolista profesional implica mantener un equilibrio perfecto entre recuperación y condición física. "Descansar no significa parar, -señala el Dr. Madaria- significa recuperar las estructuras dañadas y preparar el cuerpo para 10 meses de exigencia máxima".

Y es que ser futbolista de élite implica renuncias que van desde evitar la bollería hasta seguir dietas personalizadas. Los jugadores deben consumir carbohidratos específicos antes de entrenamientos, incluir verduras en todas las comidas y mantener un sueño reparador de 7-9 horas, todo ello bajo la supervisión constante de nutricionistas y médicos.

Esta alianza entre el Athletic Club e IMQ, aseguradora médica oficial de la familia rojiblanca, que cumple 27 años, representa algo más que un acuerdo comercial: es la garantía de que cada latido, cada respiración y cada gota de sudor de estos deportistas está siendo cuidada por quienes mejor entienden que el fútbol, antes que espectáculo, es salud en movimiento.

Porque detrás de cada gol hay un corazón que late, y detrás de cada corazón que late, hay un equipo médico que vela por que siga haciéndolo.