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Cuatro de cada diez practicantes de tenis o pádel sufrirá una tendinopatía de codo al menos una vez en la vida

14.10.2026

Cuatro de cada diez practicantes de tenis o pádel sufrirá una tendinopatía de codo al menos una vez en la vida
  • El ‘codo de tenista’ es la causa más frecuente de dolor en el codo.

  • La prevalencia del ‘codo de tenista’ es de tres a seis veces mayor que la del ‘codo de golfista’.

  • La prevención para evitar este problema es fundamental y se puede realizar con acciones sencillas.

El conocido como ‘codo de tenista’ o epicondilitis, constituye la causa más frecuente de dolor en la región del codo. Se manifiesta con dolor en la parte externa del codo y es debido en la mayor parte de los casos a un problema en los tendones de los músculos extensores de la muñeca. Por otro lado, el llamado ‘codo de golfista’’, denominado propiamente epitrocleítis, tiene como síntoma principal la aparición de dolor en la cara interna del codo. En este caso, el problema radica fundamentalmente en los tendones de los músculos flexores de la muñeca y los pronadores del antebrazo (que permiten girar la palma hacia el suelo). Una entidad diferenciada en las lesiones mediales es el denominado “codo de lanzador”, en el que la estructura lesionada es el ligamento medial del codo.

El Dr. Alberto Cruchaga Celada, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Clínica IMQ Zorrotzaurre, señala que «la prevalencia del codo de tenista es de tres a seis veces mayor que la del codo de golfista. De hecho, las tendinopatias medial y lateral del codo suponen alrededor del 70% de las causas de dolor  de origen no traumático de esta articulación. Diversos estudios han situado la prevalencia de este problema entre un 1 y un 3% de la población general».

Ambos trastornos son considerados como procesos autolimitados, es decir, que tienden a resolverse de manera espontánea al cabo de cierto tiempo, en la mayor parte de los casos, aunque su duración es variable y puede ser prolongada. «Tal y como se recoge en la literatura científica, el 75% de los casos de codo de tenista remiten o presentan mejoría importante en los primeros seis meses, y el 90% al cabo de un año».

«No obstante, ante la aparición de dolor, debilidad o descenso de la capacidad funcional, es preciso consultar con un médico cuanto antes y dejar de realizar la actividad que provoca el dolor tan pronto como sea posible. Mediante un correcto repaso de la historia clínica, una exploración física cuidadosa y si es necesario, pruebas de imagen, se puede determinar el diagnóstico e iniciar un tratamiento, que en una buena parte de las ocasiones se compone de ejercicios de fortalecimiento y estiramientos, acompañados o no de medicación», aclara el traumatólogo de la Clínica IMQ Zorrotzaurre.

Los dos problemas, popularmente, han sido relacionados con la práctica deportiva. Sin embargo, de manera paradójica, entre los practicantes del golf es más frecuente el codo de tenista (epicondilitis) que el codo de golfista (epitrocleítis).

Pero no es un problema circunscrito al deporte, ni mucho menos, ya que se trata de una patología muy frecuente dentro del ámbito laboral. En este sentido, tanto el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) como la Sociedad Española de Traumatología Laboral (SETLA), coinciden en considerar como los factores de riesgo principales para sufrir una epicondilitis la realización de un trabajo manual en el que se realicen de forma combinada y repetida actividades  de fuerza y pronosupinación (giro de muñeca), especialmente con posturas forzadas y periodos de descanso insuficientes. Y por este motivo, en tres de cada cuatro casos la epicondilitis afecta al brazo dominante. En este sentido, en contraposición a algunas creencias, aunque el uso intensivo de ordenador, especialmente del ratón, se asocia con un aumento de síntomas musculoesqueléticos de antebrazo y codo, no existe evidencia suficiente para establecer una relación causal entre el trabajo con ordenador y la epicondilitis, si bien la ergonomía es un aspecto de importancia capital en cualquier oficina.

Consejos de prevención

Por lo que se refiere a los aspectos preventivos, éstos presentan una importancia especial en aquellos momentos en los que se comienza a realizar una actividad nueva, o se incrementa la intensidad de una que ya se realizaba con anterioridad. También existe un rango de edad en el que estos problemas son más frecuentes: entre los 40 y los 50 años.

En general, además de tener en cuenta factores de riesgo como la obesidad, el tabaquismo, un posible desequilibrio muscular y una flexibilidad articular amplia, es aconsejable mantener una buena preparación física para el desempeño, ejercitar la musculatura de las extremidades superiores, respetar los periodos de descanso y recuperación, elegir el material de trabajo o deportivo más adecuado, repasar la técnica y posición en la que se hacen los esfuerzos musculares así como vigilar especialmente los aumentos de carga o de intensidad durante el trabajo o el entrenamiento.

"LO PRIMERO, PREVENIR"

La iniciativa forma parte de proyecto integral de prevención “Lo primero prevenir”, que IMQ, aseguradora de salud líder en Euskadi, impulsa para fomentar la concienciación, el autocuidado y la mejora de la calidad de vida a través de la concienciación y el acompañamiento profesional.

Dentro del bloque dedicado a los trastornos musculoesqueléticos, la iniciativa desarrolla y difunde a través de Canal Salud contenidos avalados por los especialistas sanitarios de la compañía con recomendaciones y recursos orientados a evitar dolencias y favorecer tanto la detección precoz como el abordaje de las afecciones más comunes. Se complementa con servicios de fisioterapia digital personalizada accesibles a través de la app de IMQ.